CUESTIONARIO
PROFA. PALOMA PLANELLS
¿Cómo definiría en breves palabras al odontopediatra?
El odontopediatra es el odontólogo o médico estomatólogo que al igual que el pediatra en medicina, se encarga del cuidado y mantenimiento de una correcta salud bucal en la infancia y adolescencia del ser humano. Para ello se requiere una formación especializada amplia que abarque todos los aspectos de posibilidades de tratamientos y conocimientos profundos sobre el crecimiento y desarrollo del área oral en ésta etapa tan importante de la vida.
Todo ello debe hacerse considerando que el niño conserva durante todo el resto de su vida una imagen de sus primeras experiencias, por ello el odontopediatra procura fortalecer mediante una motivación positiva, la imagen siempre agradable hacia una correcta salud oral, que sin duda repercutirá en la sonrisa del futuro adulto.
¿En qué se diferencia de un dentista?
Fundamental mente en su formación postgraduada específica en el ser infantil y adolescente y los cuidados y necesidades que ello conlleva para una correcta salud bucal en el futuro.
¿Qué aportación hacen los colegios sobre salud dental?
En algunos colegios se instauraron programas preventivos de fluorizaciones semanales consistentes en la utilización de un colutorio, si bien estos programas no se encuentran repartidos de forma homogénea en los colegios españoles y no tienen la necesaria continuidad que garantice su efectividad.
Nuestra opinión desde La Sociedad Española de Odontopediatría es que deberían dedicarse esfuerzos a educar a los niños sobre prevención y conservación de la salud, en general y a la salud oral en particular. Las enseñanzas instauradas a edades tempranas son la mejor forma de establecer unos correctos autocuidados en el futuro adulto.
¿Qué cubre la Seguridad Social?
¿Qué aportación hacen los colegios sobre salud dental?
En algunos colegios se instauraron programas preventivos de fluorizaciones semanales consistentes en la utilización de un colutorio, si bien estos programas no se encuentran repartidos de forma homogénea en los colegios españoles y no tienen la necesaria continuidad que garantice su efectividad.
Nuestra opinión desde La Sociedad Española de Odontopediatría es que deberían dedicarse esfuerzos a educar a los niños sobre prevención y conservación de la salud, en general y a la salud oral en particular . Las enseñanzas instauradas a edades tempranas son la mejor forma de establecer unos correctos autocuidados en el futuro adulto.
¿Qué cubre la Seguridad Social?
Dependiendo de las áreas de salud, pueden realizarse selladores en los primeros molares permanentes, aplicación tópica de fluoruros y extracciones., además de las pertinentes enseñanzas en salud oral. Algunas áreas incluyen también las obturaciones en los molares de los seis años.
La edad de comienzo de control y seguimiento de los niños se sitúa a los seis años.
La Sociedad Española de Odontopediatría , La academia Americana de Odontopediatría y La Academia Europea de Odontopediatría aconsejan la visita del paciente infantil al comienzo de la dentición temporal ( no más allá de los seis meses) ya que constituye la forma idónea de poder realizar una prevención eficaz de las enfermedades de caries, traumatismos y sus secuelas control del crecimiento y erupción de los dientes y establecer los consejos adecuados sobre alimentación y control del uso del chupete/ biberón.
A estas edades los padres tienen interrogantes acerca de hábitos como la succión del dedo, o la respiración por la boca que tan graves problemas dentarios pueden producir al mantenerse durante el crecimiento de los maxilares del niño.
El diagnóstico precoz de la enfermedad oral y la prevención deben instaurarse lo más precozmente posible. A los seis años la dentición temporal lleva en la boca de nuestros hijos prácticamente el mismo tiempo, y por tanto se encuentra claramente expuesta a padecer enfermedad.
Dependiendo de las áreas de salud, pueden realizarse selladores en los primeros molares permanentes, aplicación tópica de fluoruros y extracciones., además de las pertinentes enseñanzas en salud oral. Algunas áreas incluyen también las obturaciones en los molares de los seis años.
La edad de comienzo de control y seguimiento de los niños se sitúa a los seis años.
La Sociedad Española de Odontopediatría , La academia Americana de Odontopediatría y La Academia Europea de Odontopediatría aconsejan la visita del paciente infantil al comienzo de la dentición temporal ( no más allá de los seis meses) ya que constituye la forma idónea de poder realizar una prevención eficaz de las enfermedades de caries, traumatismos y sus secuelas control del crecimiento y erupción de los dientes y establecer los consejos adecuados sobre alimentación y control del uso del chupete/ biberón.
A estas edades los padres tienen interrogantes acerca de hábitos como la succión del dedo, o la respiración por la boca que tan graves problemas dentarios pueden producir al mantenerse durante el crecimiento de los maxilares del niño.
El diagnóstico precoz de la enfermedad oral y la prevención deben instaurarse lo más precozmente posible. A los seis años la dentición temporal lleva en la boca de nuestros hijos prácticamente el mismo tiempo, y por tanto se encuentra claramente expuesta a padecer enfermedad.
¿Cuándo debe empezar el niño a ir al odontopediatra? Algunos especialistas incluso aconsejan ir ya desde el embarazo.
¿Cómo debe ser la higiene dental de los niños y en los bebés cuando ellos no pueden limpiarselos por sí mismos?
Los dientes de leche se forman durante el embarazo de la madre. Por esta razón, los alimentos necesarios para su correcto desarrollo deben conocerse e ingerirse de forma adecuada durante esta etapa de la vida. Las cantidades necesarias de calcio fósforo, vitaminas, etc, ayudarán a crear unas estructuras correctas dentarias. Del mismo modo, los problemas relacionados con un embarazo complicado y/o un parto prematuro pueden crear, potencialmente, anomalías del crecimiento y desarrollo dentales.
Por todo lo anteriormente expuesto, se puede deducir que las visitas al odontopediatra, para una correcta educación, deberían comenzar durante el embarazo de la madre.
Tras el nacimiento, mucho antes de que el niño tenga dientes, debe realizarse una limpieza de las encías del niño después de cada toma. Es la mejor manera de prevenir una caries temprana en los futuros dientes de leche, para ello, utiliza una gasa humedecida, limpiando, no sólo las encías, sino también la lengua, arrastrando los restos de leche o cualquier otro alimento. Esta operación debe llevarse a cabo idealmente tras cada toma o, como mínimo, una vez al día, preferiblemente después de la última toma.
Desde el mismo momento de la erupción de los primeros dientes, puedes encontrar en el mercado diferentes opciones para el correcto cepillado estos, desde los dedales de silicona o látex hasta los cepillos de pequeño tamaño y filamentos muy suaves que, sin duda, son verdaderas caricias para el niño.
Debemos conocer que los gérmenes de la cavidad oral de los adultos próximos al niño pueden transmitirse a su boca a través de la saliva (besos, intercambio de cucharas, prueba de alimentos y, sobre todo, a través de un gesto muy común, la limpieza del chupete o tetina con la saliva del adulto). Las precauciones, por tanto, deberían ser similares a las que se tienen cuando el adulto padece un catarro y quiere evitar el contagio al niño.
Conviene cepillar los dientes después de cada ingesta para eliminar los restos de alimentos que pueden quedar en la cavidad oral. El cepillado conviene que lo realice algún adulto ya que, hasta los ocho años, el niño no tiene destreza manual suficiente como para realizar un cepillado efectivo. ( algunos adultos no llegan a realizarlo correctamente )
En muchas ocasiones, es recomendable que el niño realice enjuagues con algún colutorio que le prescriba su odontopediatra, el especialista recomendará el más adecuado a la edad del niño y de acuerdo con los beneficios que se deseen.
En general actualmente las investigaciones en la utilización correcta de flúor como elemento preventivo para la dentición, recomiendan su empleo a nivel tópico ( pastas dentífricas y colutorios ) a baja dosis y alta frecuencia, de manera que cuantas más veces el esmalte tenga contacto con el flúor, mayor capacidad preventiva contra la caries. Los medicamentos de flúor en forma de comprimidos y gotas recomendadas hace pocos años, actualmente se encuentran en desuso, recetándose solo en casos muy concretos.
¿Y con qué frecuencia es necesario acudir al odontopediatra?.
Por término medio, no debemos esperar más de seis meses entre visita y visita. El odontopediatra, conocedor de los problemas que se pueden plantear en cada edad, y sabiendo la enfermedad previa o problemas que ha padecido el niño, nos idicará la frecuencia de las visitas, ya que en algunos casos estas deben ser más frecuentes.
¿ A qué edad salen los primeros dientes de los niños?
El comienzo de la dentición de leche es aproximadamente los 6 meses, es cuando salen los incisivos centrales inferiores.
¿ Cuándo cambian los dientes de leche por los dientes permanentes los niños?
El comienzo de recambio dentario son los seis años. Edad clave de aumentar la prevención para conseguir una boca sana el resto de la vida del niño.
¿Por qué es importante tratar los dientes de leche, si después se van a caer?
Es necesario recordar que la caries es fundamentalmente una enfermedad infecciosa, y por tanto un foco de infección que debemos combatir cuanto antes, sea cual sea el diente y la edad ala que se presente la enfermedad .Pero si a ello añadimos que el niño necesita una boca sana para facilitar su alimentación y por consiguiente su crecimiento adecuado, estaremos en condiciones de reconocer la importancia del cuidado y reparación de un diente de leche. A todo ello hay que añadir que debajo de todos y cada uno de los dientes de leche hay un diente permanente preparado para formarse y salir a la edad que corresponda. ¡¡y se encuentra en ese lugar desde el nacimiento¡¡por lo cual cualquier infección o flemón que se produzca en la zona, puede afectar al diente permanente en formación, que precisa que el diente de leche esté sano y permanezca en su lugar hasta el momento del recambio ya que “su sitio “ es guardado perfectamente por el diente de leche.
Si el diente de leche desaparece por la causa que sea ( caries o traumatismos) antes de tiempo, es necesario poner algún tipo de aparato que reponga las importantes funciones del diente perdido, hasta la salida del diente permanente.
¿Se pueden tener caries en los dientes de leche?
Los dientes de leche pueden sufrir caries, igual que los del adulto. Pero por las características propias de los dientes de leche, una vez que se inicia la caries, esta tiene una avance más rápido y afecta al tejido nervioso del diente más deprisa que en el adulto, por lo que conviene acudir al especialista cuanto antes.
¿Qué es la denominada caries del biberón?
Las caries pueden aparecer desde el mismo momento que aparecen los dientes en la boca del niño, es decir, a los seis meses de vida. Hay por desgracia un tipo especial de caries que aparece a muy corta edad que se denomina caries de la infancia temprana, caries del biberón que produce un deterioro rápido y agresivo de los dientes alrededor de los veinte – veinticuatro meses de vida. Se producen al añadir azúcares (cereales azucarados) o miel al biberón del niño o al chupete, y este permanece durante largo tiempo en la boca del bebé ( el peor momento es la noche). También el consumo frecuente de zumos de fruta pueden causar un grave deterioro dental, sobretodo si se mantienen de forma prolongada en la boca del niño, ya que en estos productos se contienen los ingredientes que más favorecen la desmineralización dentaria, y por tanto la formación de caries, que son azúcar y ácidos
¿Qué deben hacer los padres cuando los niños no dejan el chupete, se chupan el dedo o se muerden las uñas, ya que esto influye directamente en la formación de los dientes?
Se encuentra ampliamente demostrado que la presencia de hábitos como el uso prolongado del chupete (más allá del año de vida) o , lo que es peor, la succión del pulgar u otros dedos, puede producir alteraciones del crecimiento normal de los huesos maxilares. La eliminación de estos hábitos debe de hacerse lo más temprano posible, de forma que se pueda producir una normalización espontánea de su crecimiento. Si esto no es posible, sería necesario acudir a medios (normalmente aparatología) para subsanar las alteraciones causadas.
No hay que olvidar que otros hábitos como la respiración por la boca pueden producir igualmente alteraciones en el crecimiento de los huesos maxilares. Se hace necesario en estos casos, acudir al especialista en otorrinolaringología para diagnosticar y tratar de forma conveniente la causa de este tipo de respiración.
Otras costumbres como morderse las uñas, morder objetos, la presencia de rechinamientos dentarios (conscientes o inconscientes), etc, pueden ser igualmente elementos que, potencialmente, produzcan alteraciones o patología del desarrollo de la articulación de la mandíbula y lesiones en los propios dientes.
Ante la presencia ya instaurada de cualquiera de estos problemas, no existe una única forma de tratarlos, ya que las causas pueden ser múltiples. El odontopediatra valorará en cada caso particular los medios más idóneos de minimizar las consecuencias que pueden presentarse, siempre teniendo en cuenta que el tratamiento de be llevarse a cabo cuanto antes para impedir alteraciones graves en el desarrollo del niño a mayor edad.
¿Qué es lo que deben hacer los padres para prevenir problemas en la dentadura de sus hijos?
Enseñar al pequeño unos correctos autocuidados en salud dental son el mejor medio para evitar problemas en el futuro. De ahí que sea beneficioso que los papás vayan educando al pequeño en prevención y conservación de la salud dental. Una parte importante de esa educación es la referida a la dieta, que básicamente se centra en que no sea abundante en azúcares refinados, evitando los alimentos de consistencia blanda y pegajosa. El peor momento para la ingestión de estos alimentos es, sin duda alguna, la noche. De ahí la importancia de que se realice un buen cepillado antes de ir a dormir. Este debe realizarse en movimientos de vaivén o circulares y siempre de la encía al diente, no olvidando cepillar la lengua. Conviene hacerlo con un cepillo adecuado a cada etapa de dentición,, que se cambiará cada mes y medio aproximadamente. En cuanto a si puede realizarlo el pequeño solo, dado que el niño no tiene una destreza manual suficiente como para realizar un cepillado efectivo hasta los ocho años (según los odontólogos, algunos adultos no llegan nunca a realizarlo correctamente) conviene que lo hagan acompañados.
Sobre todo es importante crear en el niño una actitud positiva hacia su salud oral en el hogar y mediante las visitas al odontólogo, es la mejor forma de prevenir .y generar en el futuro adulto los autocuidados necesarios para mantener una correcta salud oral
En este sentido, los padres deben fomentar una actitud positiva hacia las visitas al odontopediatra, para minimizar lo que se ha denominado la “fobia dental”.
Afortunadamente, cada vez existen más consultas adaptadas a las necesidades del niño (con juguetes, libros infantiles, premios al finalizar las visitas, etc). El odontopediatra sabe aplicar las técnicas adecuadas para ayudar al niño a familiarizarse con las consultas dentales y sus tratamientos. Iniciar las visitas cuando el niño es pequeño le ayuda a tomar contacto con este ambiente, y sobre todo, teniendo en cuenta que la implantación de medidas preventivas (limpieza dentaria, aplicación tópica de flúor) no son molestas, lo cual repercute en una sensación agradable y, desde luego, de motivación positiva hacia la siguiente visita de control.
Si en algún caso fuese necesario el tratamiento dental con anestesia, el odontopediatra conoce las técnicas adecuadas para que este procedimiento resulte prácticamente indoloro, realizando posteriormente el tratamiento previsto y quedando igualmente una sensación de motivación positiva para sucesivas visitas.
Traumatismos.( por su importancia, se los expongo detalladamente)
Con qué frecuencia se producen traumatismos dentales en los niños? (si existe un porcentaje)
En la actualidad se puede decir en pocas palabras que las caries disminuyen y los traumatismos dentales aumentan en la consulta del odontopediatra.
Las estadísticas establecen que los niños con dientes de leche , el 50% de ellos habrá sufrido un traumatismo antes del fin de los estudios primarios.
La prevalencia en dientes definitivos ha ido aumentando con los años desde el 20-30% en los años 1995, hasta el 20-58% en el año 2003.
¿Cuáles son las principales causas?
Las causas de los golpes o traumatismos son muy diversas y habría que diferenciar entre los golpes en los dientes de leche y los golpes en los dientes permanentes.
Los dientes de leche son más frecuentemente sometidos a golpes en le momento en que el niño comienza su vida autónoma y empieza a caminar. Son fruto de su incoordinación motora. Las edades en las que se producen son muy tempranas ( alrededor del año de vida) por lo cual el tratamiento también se complica debido a las especiales circunstancias de manejo del comportamiento en niños de tan corta edad.
Siempre es preciso la visita al especialista que evalúe la lesión lo más tempranamente posible y realice el tratamiento y seguimiento posterior del área lesionada.
Las secuelas por el golpe pueden aparecer no sólo en el diente de leche( cambio de color, movilidad, flemón….) sino, también en el diente permanente en formación, íntimamente unido al diente de leche desde el nacimiento. Estas secuelas son variadas ( cambio de color , adelgazamiento o pérdida del esmalte…y aparecerán en el momento de la salida del diente permanente ( alrededor de los siete años.)
En los dientes permanentes , las causas son fundamentalmente los deportes violentos y juegos. Los traumatismos en accidentes de tráfico han ido disminuyendo con el establecimiento de las medidas de seguridad necesarias para transportar a los niños.
Desgraciadamente hay un factor que debemos de tener en cuenta como posible causa de traumatismo en el niño, fundamentalmente de corta edad, son los malos tratos a la infancia. El odontólogo también debe ser canalizador de las denuncias cuando se sospechen estos hechos.
¿ Hay factores (estructurales por ejemplo) que predisponen a sufrir un traumatismo en un diente?
Son factores predisponentes relacionados con la forma de las arcadas de los maxilares, la falta de contacto de los labios superior e inferior ( niños que permanecen con la boca abierta continuamente) respiradores por la boca, la profusión de los dientes superiores e inferiores,(los llamados dientes de conejo). También los niños con alguna deficiencia o discapacidad que produce una incoordinación motora haciéndoles más propensos a las caídas.
¿Que tipo de lesión es más frecuente? ¿Qué porción del diente la más afectada?
En este caso hay que distinguir nuevamente entre el diente temporal y el permanente.
En los dientes de leche los dientes más afectados son los incisivos centrales superiores, tendiendo a producirse más frecuentemente las lesiones en el ligamento dental por la propia esponjosidad de los tejidos del hueso en el niño de corta edad. Las lesiones pueden producir desde una movilidad aumentada del diente, un alargamiento del mismo, una introducción del diente en el hueso ..y en los casos más graves un completo desprendimiento del diente.
En los dientes permanentes , el traumatismo produce más a menudo una fractura del esmalte y de la dentina, pudiendo quedar expuesto el nervio o pulpa dentaria. Las radiografías nos sacarán de duda de una posible lesión en la raíz dentaria.y/o el ligamento del hueso
Se dañan sobre todo en los dientes superiores anteriores
¿Duele? ¿Cómo se mitiga el dolor?
Evidentemente un traumatismo de los dientes es doloroso, los niños tienen diferentes formas de manifestar el dolor.
En los bebés puede manifestarse como imposibilidad de succión o rechazo al alimento.
Cuando se produce la eliminación de esmalte y dentina y sobre todo cuando el nervio queda expuesto, hay una sensibilidad aumentada al frío, calor y roce de los alimentos. El tratamiento de la lesión mejora la sintomatología.
En ocasiones son necesarias además de las medidas higiénicas pertinentes, la asociación de antibióticos y analgésicos. Además de la recomendación de dieta blanda durante los días posteriores al golpe.
En cualquier caso que se produzca un golpe en los dientes, se hace imprescindible el asistir de forma urgente al odontopediatra, Toda lesión aunque aparentemente no haya producido daño o molestias puede desencadenar secuelas en el futuro, el dentista se encargará de realizar la revisión y seguimiento del caso para minimizar las consecuencias.
¿Cuál es el tratamiento? ¿Es cierto que si los dientes son de leche, no se repone, para evitar así perjudicar a las piezas que están preparadas para salir?
El tratamiento de los traumatismos depende de cada caso y sobre todo de la edad y tipo de dentición en la que se produzca.
Cuando el golpe se produce en un diente permanente que acaba de salir, lo fundamental es seguir el caso a lo largo del tiempo hasta la completa maduración o crecimiento del diente permanente,
Cuando el traumatismo ocurre en el diente de leche,, lo primero que tenemos que tener presente es que el diente permanente en fase de formación se encuentra íntimamente unido a la raíz del diente de leche y, por tanto, un golpe, por mínimo que parezca, puede producir una alteración en la formación correcta del diente definitivo. Las secuelas las podremos evidenciar cuando se produzca su salida.
Cuando el diente de leche como consecuencia del golpe sale por completo del hueso, no es conveniente volverlo a colocar en su lugar ya que puede tener consecuencias en los dientes permanentes en formación.
En estos casos se debe reponer mediante una prótesis o aparato el diente o dientes perdidos con el objetivo de que el niño recupere las funciones de fonación, masticación y la estética adecuada a su edad .El odontopediatra le aconsejará sobre el momento oportuno para la colocación de la prótesis en cada caso.
¿Por qué se dice a los padres que intenten conservar el diente roto en leche o suero y acudan rápidamente al odontólogo? ¿Es que el diente está todavía ³vivo²? ¿De cuánto tiempo disponen para llevarlo al médico?
Lo primero que conviene aclarar es que todas estas consideraciones se hacen exclusivamente para los golpes endientes permanentes y no en dientes de leche.
Lo importante es conservar lo mejor posible el diente durante el tiempo en que se encuentran fuera de su lugar en la boca.
Hay una estructura muy importante que es el ligamento que rodea al diente a la altura de la raíz y sirve para sujetarlo al hueso , lógicamente sus células se encuentran dañadas y rotas al salir bruscamente el diente de la boca.
La recogida y manipulación del diente nunca debe de hacerse por la zona de la raíz, el lavado se realizará con suero o leche intentando la recolocación del diente en el alveolo dentario y acudir de forma inmediata al odontopediatra. Si ello no fuera posible o no nos sintiéramos capaces de hacerlo, el traslado de dicho diente debe de hacerse de forma urgente al odontopediatra, conservándolo en medio húmedo (suero, leche, e incluso, colocado en la propia boca bajo la lengua) nunca en seco (servilletas, pañuelos...).
El especialista se encargará de implementar las medidas necesarias para reducir las consecuencias de dicho golpe.
A partir de la primera hora de situación del diente fuera de la boca el pronóstico empeora, ya que las células del ligamento comienzan a deteriorarse.
¿Cuánto cuesta reconstruir un diente? ¿Es necesario hacer diferentes arreglos a lo largo de la vida del niño?
El trabajo de reconstrucción de un diente es muy laborioso ya que se trata de imitar lo mejor posible la naturaleza, forma y color de los dientes rotos. Lógicamente el uso, frecuentes traumatismos de repetición y coloraciones por los alimentos , entre otros factores, pueden llevar a diferentes reposiciones del material. Los cambios en los parámetros de la dentición , mordida..pueden provocar igualmente nuevas reconstrucciones.
Si el golpe afectó al nervio , raíz o ligamento del diente, el pronóstico, lógicamente empeora.
Hay estudios internacionales que demuestran el elevado coste derivado de los traumatismos dentarios, ya que en muchos casos implican la colocación de varios procedimientos o tratamientos durante la vida del niño y adolescente, pero además implicarán secuelas de por vida en el adulto. Más importantes si tenemos en cuenta que en la mayoría de los casos se afecta la zona de delante de la boca, que es la que más repercute en la estética de la sonrisa.
¿Deberían los niños usar protectores dentales durante el juego para evitar este tipo de lesiones? ¿Cómo son estos aparatos?
Hay federaciones deportivas que exigen a los participantes el uso de un protector bucal.
Lo ideal sería que cada niño que practique un deporte violento utilice un protector, sobre todo en los casos en que existieran factores predisponentes ( respiración fundamentalmente por la boca, profusión de los dientes, falta de cierre labial..) para padecer traumatismos dentales.
Existen en el mercado diferentes tipos de protectores, lo mejor es utilizar aquellos que permiten amoldarse a la forma individual de cada boca. Idealmente se realizan en la consulta dental, después de tomar unos moldes de los dientes del paciente, individualizando en cada caso y según requerimientos específicos de cada niño como tipo de respiración, y de mordida,utilización conjunta con aparatos de ortodoncia…con el objetivo de que proteja adecuadamente todos y cada uno de los dientes ante un golpe violento
Asesora: Paloma Planells, Presidenta de la Sociedad Española de Odontopediatría.(SEOP)
Teléfonos de interés: SEOP- 650 42 43 55